La playa

laplaya

Amada y odiada. Paz en los chillidos. Relajación en la aglomeración. Transparente con algas. Arena que se clava. Demasiada poca ropa. Cambios de color: blanco, rojo, marrón y vuelves a empezar de nuevo. Pero qué bien te sienta el marrón y cuánto echas de menos cansarte de ella.

Sonia


Ojalá la arena fuese la sal solidificada del agua de mar, así por lo menos podría comerme los bocatas sin desperdiciar ni un paluego ni perder una muela.

Santi

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