Incertidumbre

Quiero vivir en un mundo de incertidumbre, donde nadie sepa nada seguro.

Vivir siempre con la esperanza de que pueda pasar lo que queramos que pase, de que pueda existir lo que queramos que exista.

Vivir donde la imaginación pueda hacerse realidad.

Sonia


La corteza de la certeza es tan blanda como una cereza, porque en cuanto te bebes una cerveza y se te vuelve a pasar por la cabeza, por mucho que alguien te diga “reza” o lo importante que es la limpieza, te dará pereza y ya no te parecerá tanta su belleza. Su alteza dispondrá pues de la braveza y la agudeza para, sin ninguna bajeza pero con toda destreza y firmeza que aportan tal grandeza, gozar sin que pese alguna impureza en la fuerza para acometer la proeza de vencer la incertidumbre. Y todo ello sin que se convierta en una rareza, ¡menudo pieza!

Santi


Incertidumbre, penumbra desdichada que dibuja sombras de miedo y ogros en la pared de mi cabeza.

Vete lejos, ven certeza.

Silvia (Colaboradora)